EL PASTOREO EN LA SIERRA DE GÚDAR
         CUADERNOS DE LA TRASHUMANCIA – N° 14


Texto completo en PDF: https://www.mapa.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/politica-forestal/vias-pecuarias/num_13al24_vias_pecuarias.aspx

“Cada año, al llegar el solsticio de invierno, y como viene sucediendo de forma secular, los ganaderos serranos de Gúdar-Maestrazgo, tras dejar sus casas, se trasladan a pie por las cabañeras, conduciendo sus rebaños hacia las llanuras costeras en busca de la hierba crecida tras las lluvias otoñales.
Más adelante, hacia el solsticio de verano, cuando el sol comienza a agostar las tierras bajas, es el tiempo en que los pastores y sus cabañas retornarán a sus hogares en la montaña, donde, tras la nieve invernal o las lluvias de primavera, crecerá durante el estío un pasto abundante.”

El de pastor es un oficio típicamente “andarín” y “sin días de fiesta”.


La sierra de Gudar ha sido desde siempre un territorio pastoril por excelencia. Hace unos años estuve con algunos de los pastores que todavía quedan por estas montañas. Solo unos pocos aún realizan la trashumancia hacia las tierras del Levante, la mayoría permanecen en el lugar durante todo el año, estabulando su ganado en los establos durante los inviernos, que aquí son largos y muy fríos, con mínimas absolutas de hasta -24°C. Durante todo este tiempo serán alimentados con distintos forrajes procedentes de las siegas anteriores, que los pastores han almacenado, hasta que, con la llegada del buen tiempo volveran a aprovechar los pastos de estas sierra: tomillares, aliagares, salviares, etc.

En Cuadernos de la trashumancia n°14, tenemos un estudio muy profundo y completo de este fénomeno, que nos acercará a todo un mundo que en pleno siglo XXI todavía sigue vivo.